Si nos encontrásemos en una situación de supervivencia o bien de campismo en alguna zona fría, la vida propia y de las personas que nos puedan estar acompañando, quizás estén dependiendo de la capacidad y elementos que tengamos para iniciar, encender y mantener una hoguera.
No tenemos que ser extremistas, puesto que es necesario un fuego para secarnos las ropas (en el caso de tenerlas mojadas) y a nosotros mismos, ademas de calentarnos, hacer señales para los equipos de rescate y cocinar, así como para llevar a ebullición el agua que recolectemos para eliminar los posibles gérmenes y parásitos que pueda contener así como los que quizás contengan nuestros alimentos.
Unos elementos imprescindibles que deberíamos llevar siempre en nuestra mochila o bolsa y especialmente si vamos a atravesar alguna zona deshabitada, serian un mechero y/o cerillas en un recipiente impermeable, es importante que llevemos también los rascadores, también seria necesario que las cerillas se mantengan secas cubriendo su cabeza o con esmalte de uñas o bien con parafina. De esta manera si queremos que nuestras posibilidades de sobrevivir aumenten deberemos hacer lo que hemos dicho con anterioridad y así no tendremos que preocuparnos de hacer fuego con medios más o menos improvisados. Es necesario recordar que el fuego se puede convertir en nuestro enemigo muy potente, si no lo podemos controlar. Así pues, sería conveniente tener a nuestra disposición algún medio para apagar o mitigar rápidamente un posible conato de incendio. Un elemento muy útil podría ser un recipiente lleno de tierra o agua, próximo a nosotros para esta eventualidad.

El tipo de madera influye en su uso, así tenemos para calentarnos: fresno, abeto, manzano, avellano. Todas estas tienen una combustión rápida producen chispas, producen un calor intenso. Lo malo de estas maderas es que se consumen enseguida y dejan ceniza sin rescoldo. No las recomendamos para cocinar. Para esto último tenemos el haya, roble, nogal, etc. Estas maderas duras arden lentamente dejando brasas. Lo cierto es que son ideales para guisar y preparar al fuego diferentes alimentos. Otras maderas que no son muy recomendables para hacer fuego, serian de pino, endrino, bambú, castaño, álamo, etc. No combustionan bien y ahuman demasiado.

Iniciar el Fuego
Saber encender fuego sin los elementos habituales (cerillas, mecheros, etc.), es una habilidad que deberíamos practicar por nuestra propia supervivencia. Métodos y útiles existen muchos, pero os vamos a recomendar solo aquellos que hemos probado con cierto éxito. Debemos tener preparada suficiente yesca (hierba seca, hojarasca, etc. bien compactada para que la brasa se pueda propagar con facilidad) y leña fina y seca para no desperdiciar la llama. Suele ser efectivo soplar suavemente cuando aparece el primer brillo del fuego para avivar la llama.
Los métodos para iniciar un fuego pueden ser los siguientes, si contamos con estos elementos y dependiendo de la climatología:
Los métodos para iniciar un fuego pueden ser los siguientes, si contamos con estos elementos y dependiendo de la climatología:
Arco de rodamiento indio: Es un conocido sistema de fricción de aire muy aventurero, pero si no sabemos escoger la madera que vamos a usar lo más probable es que no logremos encender el fuego. Consiste en girar rápidamente una vara con ayuda de un arco sobre otro trozo de madera. Construiremos el arco con una rama flexible y un cordón (de los zapatos, mochila, anorak, etc.).

Cuando empiece a salir humo se añade la yesca bien compactada para que la brasa se propague con facilidad y se sopla con suavidad mientras se continúa frotando para lograr una llama.
Otros métodos: Podemos emplear una batería para hacer chispas uniendo los cables de ambos polos. También, en teoría, es posible fabricar una lente con un pedazo de hielo que labraremos con el cuchillo y terminaremos dando forma con las concavidades de las manos. Aunque si el frío es intenso el riesgo de congelación de nuestras manos puede ser demasiado alto. También es posible usar un objeto cóncavo (el culo de una botella, por ejemplo) para hacer la lente, vertiendo agua sobre él y dejando que se congele. Si hacemos dos, podemos pegarlos con un poco de agua que, si el frío es intenso, se congelará enseguida.
En ocasiones, echar unas gotas de gasolina o alcohol sobre la yesca puede facilitar la inflamación, pero que no se empape completamente. Si se usa gasolina u otro combustible en un recipiente para calentarnos, hay que tener en cuenta que existe un riesgo potencial de accidente. Nunca se debe añadir más combustible hasta que la llama se haya apagado y el recipiente se enfríe.

Otro truco importante es el cocinar sobre piedras calientes. Para ello, las calentaremos sobre la hoguera y aprovecharemos el calor por ellas retenido para cocinar. Sustituye a una plancha, y por ello podremos asar por contacto directo.
Resumiremos los consejos más importantes de esta entrada en el blog:
1.- Para saber distinguir entre la madera ideal para cocinar, esto es calor duradero y la ideal para dar calor rápido, deberemos recordar que: la madera dura arde lentamente y la blanda mas rápido.
2.- La yesca ha de estar muy seca para que sea efectiva. Si esta húmeda la podemos secar guardándola en algún bolsillo interior, contra el cuerpo.
3.- Un parapeto nos proporcionara refracción del calor hacia donde deseemos y protegerá la hoguera del viento.
4.- El fuego en fosos (agujeros naturales o practicados en el suelo), son más seguros, proporcionan más calor para cocinar, son más discretos, más resguardados del viento y más fáciles de apagar. Para ello, practicaremos el fuego de la misma manera que a nivel del suelo. No es necesaria ninguna maniobra adicional. Quizás abanicar con algún elemento al comienzo del fuego para proporcionar mayor aporte de oxigeno.
5.- Si necesitamos calentar ropa, lo haremos separándola convenientemente, pues corremos el peligro de dañarla con chispas o simplemente quemarla.
Sólo nos queda por decir que el fuego es necesario y que se extreme la vigilancia y las medidas de seguridad cuando lo hagamos, puesto que en muchas épocas del año esta prohibido encender ningún tipo de fuego fuera de los espacios acotados y preparados.
Sólo nos queda por decir que el fuego es necesario y que se extreme la vigilancia y las medidas de seguridad cuando lo hagamos, puesto que en muchas épocas del año esta prohibido encender ningún tipo de fuego fuera de los espacios acotados y preparados.